Antonio Atienza

Antonio Atienza
Fotografía & Conservación

martes, 7 de agosto de 2012

LA EXTRACCIÓN DE LA SAL EN LA MARISMA GADITANA


Los valores ecológicos y antropológicos de las últimas salinas del mediterráneo son  sobradamente importantes, ya que de  su existencia dependen multitud de especies de aves acuáticas y limícolas cuya línea evolutiva las ha condenado a vivir inseparablemente unidas a estos espacios.

Históricamente, la Bahía de Cádiz ha sido el más importante centro productor de sal marina en el litoral atlántico español.

La obtención de sal común en las marismas o albinas (terrenos inundados por las mareas) de la Bahía de Cádiz se remonta a épocas muy lejanas, sin poderse precisar con rigor su antigüedad, y está asociada a la industria de las salazones de pescado en las épocas feno-púnica y romana, destacando el afamado “garum gaditanum”, que gozó de la más alta estima entre los manjares de Grecia y Roma en la época clásica.


               Extracción tradicional con la vara o parihuela





Durante el periodo hispano-musulmán, la sal gaditana surtió a la población de al-Andalus y sirvió para la conservación de los atunes capturados en las almadrabas (del árabe, al-madraba) situadas a lo largo de la costa atlántica
Los preparativos de las fincas salineras para la labranza de sales se iniciaban por lo común en abril o a principios de mayo, comenzándose por reparar los desperfectos que habían ocasionados los aguajes, temporales e inundaciones del invierno anterior. Estos indispensables trabajos consistían en recorrer las vueltas de afuera y los muros, limpiar los depósitos de agua, reparar la casa, el salero, etc.







La temporada de obtención de la sal comenzaba en junio, aproximadamente, dependiendo de las temperaturas y de la aparición de los muy favorables vientos de Levante; prolongándose las sucesivas extracciones o rasas hasta finales de septiembre, cuando solían comenzar las primeras lluvias
Era costumbre que los montones de sal estuviesen cerrados para la festividad de San Miguel, el santo-patrón de los salineros, que se celebra el 29 de tal mes.

Tradicionalmente, la sal era medida en cuartillos 4, celemines 5, fanegas 6, cahíces 7, y lastres 8. El lastre, que fue la unidad de cómputo de la sal gaditana exportada, es un término lingüístico que se halla en conexión íntima con el medio de transporte marítimo y proviene del alemán “last” (carga o peso).

Extracción con maquinaria moderna adaptada.



El proceso químico de formación de la sal marina en las salinas gaditanas.
Las aguas libre ingresan en las salinas, a través de las compuertas, con una densidad media de alrededor de 3 grados de la escala hidrométrica de Baumé () y llegan a alcanzar, en los tajos o cristalizadores los 28 grados Bé, después de haber transitado por las vueltas de lucios, vueltas de retenida, vueltas de periquillo, y los canales de cabeceras de los tajos.






Las salinas son de acceso restringido, no obstante con photosurpro os damos la oportunidad de poder conocerlas a través de nuestro Tour fotográfico, donde tendrás la oportunidad de fotografiar la extracción de la sal de forma tradicional, así como  infinidad de formas y texturas inverosímiles que se originan  en los depósitos, cristalizadores y cocederos de la salina.

Mas información Tour fotográfico SALINAS: photosurpro@gmail.com, Móvil 615 92 22 31

Un saludo
www.antonioatienzafuerte.com



4 comentarios:

  1. Simplemente alucinante, saludos y esperando ya el 14 de septiembre

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  2. A sus pies, sr. Atienza. Me quito el sombrero.

    Un abrazo.

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  3. Muchas gracias amigos por vuestros comentarios.

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